sábado, 31 de diciembre de 2011

Mensaje subliminal



FELIZ AÑO NUEVO

1 + 1 = 2 (= infinito)


Pasar un embarazo en el sofá no es nada divertido y crispa los nervios de la personalidad más tranquila (que se lo digan a quien me traía un cafecito diario del Starbuck). Una buena noche, sobre las cinco de la mañana me levanté a hacer eso...es decir...eso, o sea...pis. Y bueno, era como rosita, como estaba adormilada me volví a la cama pero a la media hora volví al mismo sitio...ya sabéis...y bueno, era más rosa, así que ya saltaron mis alarmas físicas y psicológicas y di la voz. Se levantaron mi hermana, marido, madre, padre, mientras yo me aseaba y vestía tranquilamente, realmente sabía que había llegado el momento, yo sabía que era muy pronto, pero también estaba avisada de que sería así. Yo y mi tranquilidad, en realidad estaba muy  sosegada, no tenía miedo, además fíjate que casualidad, era un día bonito y especial, el último día del año. Mientras la casa se alborotaba yo dije que me marchaba, cogí la maleta preparada y me monté en un taxi, eran como las 6 de la mañana. Ahora viene mi momento de vergüenza que debo contar sin reparo alguno, no diré que me hice pis en el taxi, diré que me meé en el taxi (uis perdón). Vamos, que rompí aguas tal cual, enterita, calentito calentito. Y no, no dije nada (perdóneme señor conductor del taxi y los siguientes pasajeros a mí). Pero ya con tal chorro me entró un poquito de miedo y quería llegar cuanto antes, no podía perder tiempo disculpándome (qué mala por dios) pero es que veía como el taxista me obligaría a limpiarlo todo.
Ya en la clínica llamaron a mi ginecólogo, que es un señor estupendo y vino enseguida, a mi ya me habían puesto en una especie de potro con miles de cables en mi enorme barriga y debo decir que mis riñones empezaban a doler bastante. Y llegaron las discusiones médicas, - párale el parto natural que la otra viene del revés, ponle nosequé-cina, vamos al quirófano ya, no, que tiene que venir el anestesista con el cambio de turno, pues yo la llevaría al maternal, pues no hace falta porque ya está de 34 semanas...- y así seguían mientras yo empezaba ya a resoplar y deseé con todas mis fuerzas que llegara el anestesista y me pinchara lo que me tuviera que pinchar. Y llegó, y me tumbaron en una camilla y la inclinaron hacia abajo por la parte de la cabeza y eso me fastidió mucho, y me pusieron una sábana horrible delante para que yo no viera nada, y hablaban del tiempo, y yo estaba ahí, sin notar nada, quizá una especie de chupón en la parte baja de la barriga, y entonces...y entonces...un llanto...¡un señor llanto! Oh, lloré, qué quereis que os diga, si lloraba es que estaba bien, así que lloré de emoción, es lo que pensé, me la acercaron un poco y me maldije por haberme quitado las gafas, miope de mi, mi niña, qué pequeñita era. Y enseguida...una especie de maullido, más suave, mi otra niña...y así nacieron, un 31 de Diciembre, por la mañana, mis soles capricornios, mi vida. Eran tan, tan chicas, apenas dos kilitos, y aunque estuvieron quince días en incubadora con sus más y sus menos, pronto nos acostumbramos unas a otras. 

Y ya son 7 años de amor inmenso, de gritos, llantos, risas, sonrisas, juegos, rincones de pensar, pañales, biberones, millones de baberos en lavadora, ropa a pares, zapatos a pares, coletitas, algún lazo, charlas, preguntas, chistes, y es que, tener dos niñas es mágico, una sueña con princesas rosas montadas en unicornios sobre el arcoiris, la otra sueña con ser la más cool y moderna. Tan diferentes y tan únicas. Gracias a la vida por dármelas. Quedan muchas cosas por hacer, muchas muchas, que enseñarles, que me enseñen, que reir y que llorar. Esos momentos de cosquillas en la cama no se pagan con nada, ni los baños de espuma, ese spa de los domingos inventado por ellas, ni los - mamá te quiero, eres la mejor mamá del mundo-.
Y yo os quiero a vosotras, preciosas, princesas.

viernes, 30 de diciembre de 2011

Todo incluído



Este año quiero un viaje de 12 meses con "todo incluído"

Un buen paisaje, sitios bonitos, un empleo, muchos besos, muchos abrazos, muchos amigos, visitas en tren y avión, muchas cenas, bailes, mañanas soleadas, noches de tormentas con rayos, tardes de paseo, algún capricho, una aventura intrépida, libros, ratos de tertulia, mi taller de escritura, un amor, algún besoal, nuevos blogs que descubrir, proyectos para colaborar, un camino de hojas secas de colores, una playa, una cima, encuentros interesantes, una pastela, una noche a la interperie con las estrellas, tres o cuatro canciones lentas, seguir volando en sueños (se me da genial), y por supuesto que incluya un YO muy grande, sin desfallecer.

jueves, 29 de diciembre de 2011

..and a happy New Year!



Dice el hombre del tiempo que se acercan chubascos, posibilidad de precipitaciones...pues va a ser verdad, que la gente se pone tonta en fin de año, un año más, un año menos, cosas que se han cumplido, un año desastroso, un año por olvidar o un año por archivar.
Pero también ha dicho que van a ser débiles, menos mal, año nuevo, vida nueva. Nuevos propósitos, nuevas ilusiones.
No descartamos gotas puntuales, pero el resto sol. Así que animaros, que el 2012 va a ser un año estupendo. Yo sé al menos dos cosas que van a pasar, una es que el mundo no se acaba, sino que empieza, y la otra...la otra...bueno cuando pase lo diré. Hoy me han empezado a felicitar el nuevo año, aunque faltan aún tres días, será que luego todo se colapsa, pero yo me concentraré mucho mucho para desearos a todos un feliz año verdadero.

Muchos fuegos artificiales para todos, yo no tengo fiesta, pero os deseo que bailéis mucho y bebáis mucho champán del bueno con muchas burbujas doradas.
Hoy me siento pequeñita, una mota de polvo en el espacio sideral, aunque eso es lo que somos más o menos, una mosca queriendo salir por una ventana cerrada.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Locuras y más



Una vez me fugué de casa, bueno, no fue una fuga, fue un "me voy a dormir a casa de una amiga y vuelvo mañana". Sin preguntas. Libertad. Era adolescente. Cogí un autobús, 3 horas de viaje que me llevaron a mi primer beso y a mi primer amor.  La verdad, fue la primera locura que hice, no me arrepiento claro, yo sólo me arrepiento de dos cosas en la vida. Pero nada grave. Creo. El caso es que una vez que te lanzas...hay algo que hace clic. Valor y al toro. Nunca he tenido problemas en mostrar lo que siento, y si lo he tenido que demostrar aparte de mostrar, pues lo he hecho. Muchas veces. Claro que una está curada de espantos y vienen decepciones. Pero bueno, son parte de la vida. He tenido mis épocas oscuras, mirando atrás no sé cómo lo superé, desde luego nadie me ayudó. Dice una canción "naces y vives solo", y es cierto, más solos que la una, pero qué bonito ir encontrándote por el camino personas que te acompañan, que a lo mejor no se quedan para siempre, pero que te dejan algo. Unas quisieras que se quedaran y otras deseas que se vayan. Hay quien se empeña en conservar los mismos amigos de siempre en un círculo cerrado sin querer siquiera conocer otro tipo de personas, no saben lo que se pierden. 
Yo he tenido la suerte de no ser así.

Imponer vs compartir



Nadie debe imponer su visión del mundo, porque cada uno lo vemos de forma distinta.
Nadie debe imponer nada a nadie. La gente se olvida que no es lo mismo compartir que imponer.
Somos muchos miles de millones de personas en el mundo para que todos pensemos, creamos, amemos, caminemos igual. Unos apoyaremos unas causas, otros apoyarán otras.
Pertenecemos a culturas e ideologías diferentes...¿y qué? Yo no quiero imponerte la mía, quiero aprender de la tuya y compartir la mía. Porque lo bueno de la vida es que nos reciclamos contantemente, y todo gira y gira.

No te enfades conmigo por creer, yo no me enfado contigo por no creer. No me juzgues por ser diferente, porque yo no te juzgo por nada.

Hay muchas montañas por visitar, no sólo las que están a nuestra vera.

Soy visible



Yo quiero ser visible.
Lucho por ser visible.
Y la historia de mi lucha tiene que ver con el deseo de ser visible, tal como dijo Edward Said.
Aunque a veces en mi vida haya podido parecer que lo que quería era ser invisible, es al revés. No destacar, no sobresalir, pero sí hacerme un hueco. Y éste es mi pequeño hueco. 

Y luchar, porque hay que luchar, y la lucha no siempre se hace gritando.

Un día lucho por levantarme sonriendo, otro día por disipar mis nubarrones, o conocer la redes sociales para lograr cosas, lucho siendo valiente, por no venirme abajo (inevitable a veces), lucho por ser coherente, por tratar de no decepcionar ni a mí ni a los demás, lucho por aprender, por creer, por seguir imaginando imposibles, lucho por ganar, lucho por ser mejor persona, por ver lo bueno, y lucho por tí, y por tí, y por tí también.

Al final lo que cuenta es la actitud, y la actitud la determinan factores externos muchas veces, pero la más importante es la actitud que viene de dentro, que cuando no se corresponde con la de fuera...ahí es donde hay que luchar.


lunes, 26 de diciembre de 2011

Just Because



Me dijo alguien que estaba muy bien mi blog porque además me sirve de terapia...
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puede que sí, no lo sé, desde luego sale más barato que un terapeuta, pero no lo tengo claro aún. ¿Es terapia o es just because? Just because es una de mis expresiones favoritas del inglés, porque sí, porque me da la gana.
Creo que el blog tiene mucho de just because. Pero sí que me viene bien.  Casi prefiero no analizarlo y seguir tal cual. Algunas cosas buenas se logran, despertar una emoción, ser lanzadera para una idea, apoyar un proyecto, llegar a alguien, hasta enseñar un personaje.

Así que en este semana tan rara entre empacho y empacho espero seguir teniendo ideas para poneros, just because.




domingo, 25 de diciembre de 2011

Querido primo


Querido primo,

aunque ya he comentado lo descreída que estoy últimamente, te sigo hablando, tú lo sabes, no es que te tenga en mi recuerdo, es que te hablo, te cuento, te susurro, no tengo que mirar arriba, te hablo mirándome dentro. Y aunque hoy hayan pasado exactamente catorce años, aquí no se te olvida. Nadie. Nunca. 

Me enseñaste a montar en bici, tenías ocho años más que yo y tuviste una paciencia... me peleé mil veces contigo, te grité, y tú nunca me gritaste. Te regañé y te busqué. Guardo las cartas que me escribías a Irlanda, a Granada. Y creo que fuiste el único que me comprendió en un mal momento, y decías a todos - ¡dejadla en paz!-   Tú sí que sabías, primo. Hasta elegiste el mejor día para irte, ¡a quién se le ocurre!

Me quedo con tu esfuerzo de superación. Con tu trabajo y constancia. Eres un ejemplo a seguir para todos nosotros. Te queremos.

PD. Me comeré un trozo grande de turrón del duro, el de Alicante, que tanto te gustaba, a tu memoria.
       Muchas cosas serían más fáciles contigo aquí. 



viernes, 23 de diciembre de 2011

Dobleces



A mi hija le gusta que le lea cuentos en la cama y le haga cosquillas, ella dice que así hablamos como las mayores. El otro día mientras le tocaba el pelo me preguntó de sopetón: mamá, ¿por qué los hombres mienten en el amor?

Yo, evidentemente, me quedé a cuadros, como ella dice, y no supe qué contestar, cómo quitarle la ilusión a una niña que aún no tiene siete años. Pero la preguntita se las traía. Así que opté por decirle, - anda nena, duérmete que ya es tarde. Y la que se quedó pensando fui yo, y ahí estaba mirándome la cara en el espejo, pensando en esos hombres que mienten, y en cómo explicarle a la niña que bueno, que no todos mienten ( ja - ja - ja), que se encontrará chicos mejores y peores, y bueno, acabé pensando en mí misma, inevitable, y en otra persona cercana a la que le han dado calabazas de muy muy mala manera.

Pero yo tengo una doblez en el estómago donde guardo las mariposas, y otra en el corazón para esconder las penas.  Hay que tener muchas dobleces para disimular cosas, escondites secretos, nunca se sabe cuándo volverán a ser útiles, los guardo, si pasa el tiempo y no los necesito los dejo volar, a veces los miro y algunos han desaparecido solos. Rinconcitos secretos dentro de una, que no vienen mal.

Respecto a los hombres...opinaré cuando sea oportuno, hoy por hoy, sigo creyendo. Por algo una es tan mística. Me paso las noches mirando las estrellas, cómo no creer.


Sofía piensa



Hoy Sofía está pensando.
Y ya se sabe lo que pasa cuando piensa, un premio al que lo diga.
Hoy lleva cuello vuelto por varias razones, y menos mal, porque vaya frío.
Está rodeada de virus ¿es que todo el mundo se tiene que poner malo en Nochebuena?
No tiene cámara de fotos, y eso la fastidia, mucho.
No le gusta el mazapán, por favor, señora anfitriona de mañana, no hagas mazapán. No le dirá nada a cambio de las perdices.
Tiene ganas de viajar.
El que diga lo que significa el título del blog se lleva otro premio (los que lo saben de antemano no vale).
Este blog tiene un mes y 5 días, ha recibido más de 3000 visitas, muchos comentarios (a Sofía la encanta que comenten). Muchas, muchísimas gracias por leer esta tontería.
Le gustan las listas.
Sofía cree que siempre puede ser un gran día, aunque a veces no lo sea.
Quiere llegar a un sitio.
Mañana, y solo mañana, cantará villancicos, porque todos sabéis, que Sofía canta muy bien ¿verdad?........¿verdad? Excepto los peces en el río y campana sobre campana, esos no los cantará.

Gente especial

Este último año he conocido gente importante que de alguna u otra manera están en mi vida y les dedico este post.

He conocido a una Group Coordinator & Compliance Officer, un diseñador gráfico, dos traductoras, dos abogados, un sociólogo, dos psicólogos, varios ingenieros, un gilipollas (a lo mejor son dos), funcionarios, una editora, tres periodistas, cuatro fotógrafos, un chef, un cineasta, dos contables, un pintor, una artesana, un culturista, una diseñadora, un matemático, un psicoterapeuta, una coach, un profesor, un danzante...
Los hay alemanes, españoles, irlandeses, estaounidenses, altos, bajos, guapos, feos, todos estupendo (menos esos dos). Felices fiestas.

jueves, 22 de diciembre de 2011

La oveja negra



La oveja negra, de Augusto Monterroso:

En un lejano país existió hace muchos años una oveja negra. Fue fusilada. Un siglo después, el rebaño arrepentido le levantó una estatua ecuestre que quedó muy bien en el parque. Así, en lo sucesivo, cada vez que aparecían ovejas negras era rápidamente pasadas por las armas para que las futuras generaciones de ovejas comunes y corrientes pudieran ejercitarse también en la escultura.

Debo decir que aún pienso cómo se le hace a una oveja una estatua ecuestre, pero esto es un inciso mío.

Continuación de la historia:

Algunos siglos después, en aquel mismo país lejano, nació una oveja verde. Las demás no sabían qué hacer, pues solo antes las negras habían caído en desgracia. La oveja verde creció entre la indecisión de las demás y estudió Historia. En su madurez fue a ver a la manada de lobos negros, que se asustaron mucho al verla y no se la comieron. Llegaron a un acuerdo. En una noche fusilaron a todas las ovejas comunes y corrientes y la oveja verde murió de vieja.

¿Puedo besarte?



¿Puedo besarte? - eres formal hasta para eso - ...no, es que no quiero meter la pata - no quiero que me pidas un beso - lo siento - quiero que me lo robes - te lo robaré entonces - y yo te lo devolveré - pero solo si tú quieres - claro que quiero, vaya observación - es que... - ¿qué? - bueno... - ¿QUÉ?- me pareces estupenda - ¿estupenda? - sí - ah - maravillosa - eso está mejor, tu eres fantástico - preciosa - guapo - si te digo una cosa ¿te enfadarás? - no creo, dímelo - es que...- oh, cállate ya y bésame, tonto.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Hola, soy la Navidad





Hola soy la Navidad - ¡hola, ya te esperábamos! – Ya veo, lleváis un mes con los preparativos - ¿no te parecen ideales? Este año hemos comprado adornos nuevos – la verdad…me da un poco igual - ¡no me digas! Hasta hemos cambiado el color, creo que te va más el oro y verde – de verdad que eso no me importa – pues debería porque estás monísima así, también he comprado tres vestidos a mis hijas para que estrenen – las niñas tienen demasiadas cosas – pues la culpa es tuya, que entre Papá Noel y los Reyes hay que gastarse un pastón – yo nunca he dicho que haya que hacer eso - ¡anda que no! Los anuncios, los escaparates, los niños se vuelven locos y hay que darles caprichos, además no te quejes que también ponemos árbol y belén – en realidad he venido a deciros que todo esto me parece exagerado y no va conmigo - ¿ah no? Pero si celebramos el nacimiento de Jesús y lo honramos y celebramos en familia – Jesús nació pobre y con frío – no querrás que pasemos frío ¿no? – no hay necesidad de ello - ¿entonces? – no me gusta el despilfarro – pero si estamos en crisis, la gente ya no gasta tanto – me acabas de decir que has comprado tres vestidos y adornos nuevos – uy y más cosas, besugo, cajas de mantecados, turrones, espumillón, uvas sin pepitas, pero de verdad que la gente gasta menos – pues yo veo abundancia en todos lados - ¿y eso te molesta? – un poco - ¿por qué? – porque eso no soy yo, yo soy amor – pero si nos queremos mucho – soy amor incondicional, dar sin esperar – pues eso, nosotros amamos y damos, regalamos – regaláis una cosa llamada consumismo, materiales, comidas desproporcionadas – te veo estresada – no lo estoy, vosotros vivís desproporcionadamente – bueno, bueno, intentaremos cambiarlo, pero no te ofendas, que todo es por ti – os equivocáis – pensaré sobre ello entonces, no me gusta hacer las cosas mal – bien – Feliz tú – Feliz yo.


Artículillo publicado en www.southchic.com  en la última página estoy yo! la nº  5.

Juro



Yo también quiero jurar delante del Rey, pero creo que no me va a recibir. Así que juro delante de vosotros, juro solemnemente, que:

buscaré, buscaré y buscaré,
volveré a bailar,
tomaré azúcar con el café  gracias,
pintaré un cuadro,
no seré más segundona,
iré sola al cine,
a veces llevaré calcetines de cada color,
aprenderé nuevas palabras,
actuaré,
podré comprarme un Mac algún día,
llevaré un vestido corto,
veré la peli de El Padrino,
seguiré abriendo mi mente,
tendré un escondite secreto,
iré a Cornualles y al Gran Cañón,
me reiré de la segunda mitad del 2011,
compraré tizas de colores y haré un círculo,
escribiré un guión, y lo grabaré,
y.....
juro
que enseñaré y me dejaré enseñar.






martes, 20 de diciembre de 2011

Poesía chica



Bastaban un par de palabras para derribar un muro,
bastaba solo una sentencia para seguir caminando,
para romper esa cadena invisible.
Y ahora, todo es más fácil, ahora,
ya no hay piedras que me arrastren,
ya no hay fango donde hundirme.
Sólo queda la herida, abierta, doliente, pero sana,
esperando su cicatriz mientras aún brota la sangre.
Deja que seque al aire libre,
que no den puntadas para remiendos,
aunque duela...
deja que me cure sola.
Aún susurraré tu nombre al viento,
pero sin lastre, iré más ligera.
Cuenta las gotas derramadas mientras me alejo,
esas, esas...son para tí.
Sopla un viento helado en todas direcciones, uno que corta la respiración.

domingo, 18 de diciembre de 2011

No lo pude resistir...

Lo confieso, he sucumbido, hoy...me he comido un trozo enorme de turrón de Suchard, y eso solo quiere decir una cosa, he caído...ha llegado la Navidad, inevitable. Quedan tres semanas de empacho, de azúcar en vena, de sensiblería (yo que de por sí soy sensible), de petardos (no los soporto), por otro lado, disfrutaré viendo algunas caritas felices mientras recuerdo que esa es la misma cara que yo tenía al ver las luces, los escaparates, los regalos, las copiosas cenas y la ilusión en general.

Por ello, os dejo una selección de mis villancicos favoritos, en inglés, un poco de glamour por favor, para que os  atragantéis con una fiesta de buenas intenciones, deseos, lucecitas, vestidos de terciopelo rojo y mucho amor entre pedrada y pedrada. A disfrutar.

El primer video puede herir la sensibilidad navideña, por lo tanto, recomiendo verlo, para entender.










Querido "ente" de los regalos...



Querido "ente" que le traes regalos a los niños y no tan niños.
Este año he sido muy buena, y quiero resaltar el muy, pero muy muy buena. Así que aquí va mi lista de deseos de año nuevo.

- Quisiera que la vuelta que está dando Saturno orbitando a mi alrededor se acelerara un poquito, porque me han dicho que es el causante de mi centrifugado general, y yo lo agradezco, el rollo ese de no hay mal que por bien no venga, y que si se cierra una puerta se abre una ventana, y que siempre hay algo mejor esperando y bla bla bla, muy bien, pero deprisita, que ya estoy mareada.
- Tengo ganas de unos guantes de esos que no tienen dedos, me gustan mucho.
- También me gustaría esa cosa que algunas personas hacen de 8 a 3, o de 9 a 4, algo así, y tienen que escribir mucho, y mirar libros, usar internet, tomar café con otras personas, ¿cómo se llama? ahhh si, trabajo, un trabajo, no vendría mal. A ser posible acompañado de sueldo.
- Mucha imaginación y creatividad, porque tengo que seguir con mis proyectos, así que una ayudita no viene mal, tú sabes, colaboraciones, una estrella fugaz...
- Montones de libros nuevos.
- Eso que tú sabes que quiero y no puedo decir en alto, shhhhhh...(es un secreto, bajito y al oído).
- Unos guantes de esos sin dedos, uy perdón, eso ya lo he dicho, bueno pues calcetines entonces, de los gordos de andar por casa.
-  Muchas ganas para hacer cosas, salir a hacer fotos, seguir escribiendo paranoias y poesías, microrrelatos e historieras, salir algún sábado con mis amigas...lo típico.
- Descubrir muchos cafés nuevos.

Aprovecho para darte las gracias por los regalos de este año, los buenos y los malos. Los malos porque me renuevan, los buenos porque me ayudan a ser mejor.

PD. Por supuesto pido para todos paz, salud, amor, honestidad, honradez, humildad, gratuidad de sonrisas y muchos caramelos de menta.







La ciudad de los niños perdidos



Una vez ví una película francesa, era un poco rara, y hace muchísimo años. Se llama "La ciudad de los niños perdidos". No me gustó nada la primera vez, era oscura, surrealista, pero tenía algo que me enganchó, y la vi entera. Ciudades industriales, muchos charcos en el suelo, un hombre grande, muchos niños y un cerebro. Al cabo del tiempo la volví a ver y me gustó, el hombre que robaba sueños, el hermano simple y fuerte, la niña sin miedo, sin pelos en la lengua. Era tan, tan extraña, que acabó gustándome mucho. Tiene un toque de cuento, de ciencia ficción, pero irónica, filosófica. La recomiendo para pasar una tarde rarita.

sábado, 17 de diciembre de 2011

Méritos



Puede que yo no sea perfecta, vale, no lo soy, en absoluto.
Puede que me muerda las uñas, si, sobre todo cuando estoy nerviosa o aburrida.
Puede que doble la esquinita de las hojas de los libros que leo, sí, lo hago, se me pierden los marcapáginas.
Y algunos días me acuesto sin quitarme el maquillaje (pecadoooo). Y si he llorado antes tengo la cara llena de churretes negros, como una muñeca de miedo.
Puede que a veces piense mucho, pero mucho mucho, y miro la pared
y otras veces soy una yegua desbocada sin control.
Y puede que a veces no sepa qué decir
y que mi nariz se ponga roja con el frío...
Pero tengo los pies bonitos
y suaves
y puedo ponerme bizca si quiero, y muevo la nariz
también canto en la ducha...y en el coche
y puedo leer hasta cinco libros a la vez.
También puedo cocinar en media hora una exquisitez, eso mola ¿no?
Y no piso hormigas ni bichos que crujan.
Pero puedo mirar una libélula y seguir su vuelo
luego dibujarla
puedo mandar un dibujo en una carta, hasta escribir una
hasta puedo bailar en el balcón
o bañarme en un río helado lleno de tijeretas
puedo dormir del revés
y puedo, puedo...lo que tú quieras.





viernes, 16 de diciembre de 2011

En clase de música Don Joaquín nos sacaba a la pizarra y preguntaba la lección, yo, con mi mala memoria, solo lo recuerdo con un lápiz en la mano dormitando y preguntando - dime lo que sepas sobre el Carmina Burana-. Y luego para rematar te miraba y te decía -Ars Nova. Arrastraba la "s" un poco más para dar énfasis. Arssss nova. Ni me acuerdo que era aquello. 

Hoy el viernes parece estar dormitando igual que Don Joaquín y me va a tomar la lección, lo sé.

Buenos días a todos

jueves, 15 de diciembre de 2011

Hay cosas sobre las que nunca podré escribir

y a veces, solo a veces, quisiera dejar de ser fuerte y ponerme al otro lado, donde tú me tiendes la mano

En blanco y negro


























De estrellas y ridículos



En una de mis noches estrelladas estaba yo charlando con la Osa Mayor... a lo mejor era la estrella Polar, se reían de mí, creo. Les contaba lo difícil que es verlas con tanta farola y luz alrededor. Y de paso pensaba en ese agujero negro que dicen que se está tragando no sé que cosa de la Vía Láctea. Da un poco de miedo. Yo pensaba que los agujeros negros eran para viajar en el tiempo y desde luego siempre pensaba que yo iba a encontrar uno e irme a conocer algún conde de la época victoriana. Pero resulta que todo se reduce a gases galácticos. La palabra galáctica es bonita. Galaaaccctica. Me gusta cuando hay una "c" seguida de "t". 
Le contaba yo a una de esas estrellas que a veces soy absurda y burra, y me reí de mí misma, porque hasta que no tuve 20 años no supe decir Inglaterra bien. Yo pensaba que había que pronunciar la "g". Así que yo decía Inggggg y luego laterra. No pronunciaba gla. De eso me di cuenta viendo un telediario. Pero de esas tengo muchas, hace poco la peor. Leí la expresión dechado de amabilidad. Bien, si la persona que me lo escribió lee ésto no sé que pensará de mí, mínimo reírse, pero yo, siempre he pensado en mi cabeza que era techado de amabilidad. Por lo del techo, yo creía que era tan amable que estaba en el techo, en la punta de arriba. Hasta aquí  mi momento "pacomartínezsoria". Ridículo.
Cuando era pequeña también solía pensar que los suelos de damero blancos y negros por donde yo gateaba eran océanos que iban a engullirme sin piedad y caería en un espacio infinito, es decir, un agujero negro. Ya los veía entonces.

Un flash

A veces tengo un flash en la cabeza, a veces me pasa rápido, es como una ráfaga que me llena de melancolía, es un recuerdo con olores y sensaciones. A veces ese flash se me va al interior del ojo y puedo verte claramente como el primer día. Dura poco. Suficiente para hacer de las suyas. Se me queda el sabor. Y siempre sonrío.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Dos metros de esta tierra

"...Y es mío aquello que fue mío, mi ayer y lo que será mío, mi mañana lejano, la vuelta de mi espíritu errante..."
Mahmud Darwish, poeta palestino (1941 -2008)


 
Hay veces en la vida que tienes un deseo guardado en el corazón, una inquietud que no sabes cómo ponerla en marcha, empieza con una idea, le das vueltas, te atreves a decirlo en voz alta, a comentarla, algunos te animan, y tú, vas formando una gran ilusión que requiere, por un lado, un trabajo enorme por tu parte, y por otro, una ayuda incondicional. 
Hoy quiero comentar una idea que tuvo alguien y que le echó coraje, que la puso en marcha y que hoy por hoy está consiguiendo un gran sueño. Ahora nos toca a nosotros poner nuestro granito de arena. 
Hablo de Jaime Natche, palestino-español, nacido en Sevilla, donde se licenció en Comunicación Audiovisual, luego estudió montaje cinematográfico en Cuba. Él es el director y productor de esta película indepediente (Dos metros de esta tierra), nada fácil de llevar a cabo. Una de las dos únicas películas producidas en Palestina en 2011. En el enlace podeis saber más sobre el filme, de qué va, cómo colaborar, cómo fue el rodaje, los ratos malos y buenos que pasó todo el equipo, quiénes son, sin duda, un ejemplo de superación. 

Como bien dice él, hoy en día ya no son los grandes estudios los que deciden qué películas hacer, gracias al esfuerzo y las redes sociales, todos interactuamos, todos formamos parte de algo, y como tal, debemos apoyarnos en aquello en lo que creamos. Yo apoyo sin duda a Jaime y su película y animo a echar un vistazo a la obra, merece la pena. Hagamos posible tenerla en el cine y que se hable de ella en la televisión.


Twitter: @TwoMetersFilm





Precios en crisis

Busco unos zapatos cuya suela no se gaste en un kilómetro, jesús, ni que yo fuera peregrina, pues nada, unos buenos zapatos cuestan más de 100 euros, qué bien. Una muñeca de moda y horrorosa que es el novamás entre las niñas cuesta 60 euros, no valen imitaciones, además están agotadas y la gente las está revendiendo a 120 euros. Del Iphone ni hablamos, ni con puntos ni sin puntos, ni cambiándome de compañía, el caso es que todo el mundo tiene uno, menos yo. Y las tablets, molan, pero cuestan 400 castañas. Y también la gente las tiene. Una colonia de marca de media son 50 euros, de media, la que yo quiero exactamente cuesta 70. Me he comprado la familiar del Mercadona, claro. Un libro, entre 20 y 40 euros, y si es infantil con 4 letras y unas ilustraciones preciosas...60 euros. Una Nintendo DS básica, 150 euros, cada jueguecito 40!!!. Pues ya me dirán de donde pretenden que regale a toda la familia, menos mal que existen los mercadillos y las páginas de segunda mano y el Primark. Podría seguir con la lista, ropa infantil más cara que un bolso de Prada, juguetes con precios irrisorios, ferias de artesanía donde un collar hecho a mano cuesta más que una cena romántica. Viva la navidad.

martes, 13 de diciembre de 2011

Murphy existe



Hay un día cada mes o cada dos meses que una tiene que tener una tarde para ella misma, ir a la peluquería, y ponerse guapa depilándose las cejas y el labio superior, o bozo (comúnmente bigote) entre otras cosas. Y hoy era el día, mi tarde, así que salgo sin maquillar, sin peinar casi, con unos vaqueros y camiseta vieja, un abrigo gastado que me está grande y me hace gordísima, una bufanda que me regaló mi madre de tres metros, y allí me voy yo tan tranquila a una hora donde no haya mucha gente por la calle.
Cuando termino, con mis rojeces doloridas, me voy a la cafetería de al lado y me siento en la esquinita más oscura a tomarme mi café con leche rapidito y a casa. Por supuesto aparece entonces mi amiga a la que no veo hace varios meses con marido y padres incluídos, además me dicen lo guapa que estoy, lo cual no deja de ser irónico. Por supuesto aparece una antigua compañera del colegio monísima a la que hace por lo menos 10 años que no veo, y por supuesto aparecen los vecinos más inesperados.
Murphy era un señor muy, muy puñetero.

Niños en un pañuelo



En Malí, como en cualquier otro lugar del mundo, los niños gatean por el suelo, hasta que se atraven a dar sus primeros pasos, para jugar con otros niños. Pero cuando las madres los quieren llevar de un sitio a otro, no tienen carritos para poder hacerlo. Allí no hay carritos de bebé. ¿Cómo lo hacen entonces? Pues bien, la madre saca de entre sus ropas un gran pañuelo, un pañuelo grande y a juego con su vestido. Se lo pone en su espalda, y dentro de él coloca al niño, que queda abrazado a ella, cubierto todo su cuerpo menos la cabecita, como si fuese dentro de una mochila. La madre se anuda por delante las cuatro puntas del pañuelo, dos a dos, con gran cuidado, para que no se desaten y el niño no caiga al suelo. De esa forma, siempre lo lleva detrás de ella, apretado contra sí misma, inmóvil.
Su cabecita negra es como un periscopio que lo observa todo. Y para complicarlo aún más, las mujeres tienen la costumbre de transportar cosas en la cabeza. Es normal ver a una mujer con su hijo en la espalda, y a la vez, en un más difícil todavía, portando algún producto en su cabeza. Las he visto en mercados, llevando en equilibrio una bandeja de plátanos, por caminos polvorientos unos troncos de leña o en los poblados una gran vasija con agua. Y todo ello con su hijo a su espalda, en el gran pañuelo.
Una noche en Sikasso, organizamos una cena con varios amigos malienses, en un lugar donde servían comida. Cada uno de ellos nos había invitado a comer en su humilde casa, y queríamos corresponderles. Las mujeres lucían telas muy brillantes y alegres, y se habían peinado para la ocasión. Una de las parejas llegó con un niño pequeño. Mientras esperábamos la comida y durante la misma, el padre y nosotros lo entretuvimos con juegos. El chico se convirtió en una de las animaciones de la cena. Pero comenzó a mostrar cansancio y a tener los primero síntomas de sueño. "¿Qué ocurrirá ahora?" me pregunté. "En mi país lo normal es que acuesten al chico en el carrito, ¡pero aquí no hay carrito!". Nos ofrecimos a tener al niño en brazos mientras la madre terminaba de comer, pero ella no consintió. Sacó su gran pañuelo, se colocó al niño en su espalda, y terminó de comer de pie, con el plato en alto, sin sentarse, y sin agacharse tampoco, para que su hijo descansara bien.

Autor: José Antonio Borrero
Libro: Veinte días en Malí


lunes, 12 de diciembre de 2011

¿Y si me vuelvo a Cuba?



Mi tatarabuela era cubana y la llamaban "Mamámparo". Su padre se marchó a la guerra de Cuba huyendo del aburrimiento de arar campos en la serranía de Ronda. Buscó aventuras. Y conoció a Rita, tan cubana ella, tan divertida, deslumbrante, tan diferente a las mujeres trabajadoras y abnegadas que él conocía. Pero era cubana, y allí había muchos negros, así que antes de declararle su amor se fue a no sé qué organismo a encargar una bonita "limpieza de sangre" de la chica, que no era otra cosa que un estudio exhaustivo de su familia para ver si tenía ascendentes de color. Y no tenía, suerte para mí, porque sino no estaría aquí, así que se casó con ella y tuvieron un montón de hijas, nueve por lo menos, entre ellas la abuela de mi abuela, que se casó con otro español, malagueño él, de buena familia, telegrafista. Me cuentan que cuando estaba mal la cosa la familia entera emigraba a España, luego se ponía fea la cosa aquí, y volvían a Cuba, cruzando océanos, entre mangos y papayas, así estuvieron muchos años hasta que le dieron Melilla como destino definitivo. Me pregunto en estos tiempos tan raros si no sería buena idea hacer la maleta y largarme a Cuba para buscar a mis antepasados y buscarme un futuro; ya sé, ya sé, Cuba no es precisamente el destino ideal ahora mismo, pero ¿alguno lo es? Por lo menos allí tendría unas raíces que escarbar.
La Habana no suena tan mal...

domingo, 11 de diciembre de 2011

The land of the sea and sun

Con 14 años vi una película que me gustó mucho, es una tontería de peli, pero recuerdo una canción que me ha acompañado en mi vida, se llama The land of the sea and sun, de los Baha Men, a los que casi nadie conoce. La escena era la siguiente: chica inmadura y adolescente baila bien agarradita a un chico en un hotel caribeño. Por supuesto, tanto él como ella son guapísimos. 
Tardé muchos años hasta encontrar la dichosa canción, claro, con internet todo se puede. Es una canción lentita, romántica, es el súmmum de todos mis ideales románticos. Algún día bailaré esa canción con alguien, algún día la cantaré al oído de alguien y no tiene porqué ser en el Caribe. Puede ser en mi salón, pero sí que digo que esa canción es especial para mí. Es como algo que quiero cumplir que áun no he podido.
La reservo, o no la he usado pensando que sonará en el momento que tenga que sonar. O que la harán sonar para mí. 



Has perdido tu muchedad



Hay personas que pierden su muchedad, ya lo dijo el Sobrerero Loco, que es mi amigo, por loca, no por sombrerera. Cuando pierdes tu muchedad las líneas se tuercen y hacen garabatos, te crees que es imposible enderezarlas, pero no, se puede. 
Él mismo la perdió y se dejó esos pelos tan raros, se dejó llevar por su espíritu decadente, falto de muchedad. Pero cuando pasa eso, te llega un objetivo de repente, una casualidad, un "algo" que te enciende y vas a por todas.
Muchedad es tu energía, tus sueños, ilusiones, ganas de algo, tu café de media mañana, tu tostada con tomate o unos churros calentitos. Cuando miras al sur de noche y ves esa constelación que no sé cuál será pero brilla para tí, cuando lloras porque crees que tu vida es insípida o no te gusta lo que haces, eso ya es un gesto de muchedad, rebelión, cuando sales sin horario, cuando esa preciosa estatua de Clara Campoamor te llama la atención, o un mago de una ciudad llamada Lublin te hace sonreir. No la has perdido, tu muchedad, cuando saltan chispas dentro de ti, aunque duelan. 
Sí la has perdido cuando machacas a tu amiga por envidia o celos, cuando no sales de casa y te autocompadeces, cuando sabes que no harás nada y te dejas llevar por la inercia, cuando dar pasos adelante te aburre.
Pero todos tenemos un objetivo: el dia Gloricioso, ¡yo quiero mi día Gloricioso!  Ese día donde batallas contra lo que te aplasta, ese Galimatazo que te escupe y te quiere muerto. La batalla interior que te hace ser más fuerte. Y ahí recuperas todo, todo lo que has perdido.

PD. Alicia le preguntó a su padre si creía que estaba loca, y le dijo que sí, que las mejores personas lo estaban.

sábado, 10 de diciembre de 2011

Déjá vu

Tengo un déjà vu, yo ésto ya lo he vivido, ya....lo.....he.....vivido. Hace muchos años, hace un par de años, ¿cuándo fué? Y no me gustó nada, me aplasta. Así que lo sacaré fuera, a la calle, que pase frío. No te preocupes, no es personal, seguirás en el mismo sitio, pero es que este déjà vu es feo feo de verdad. Tú puedes hacer lo que te de la gana, que es lo que vienes haciendo. Mira, ¿ves aquel buzón de quejas y sugerencias? Ahí meto todo lo que no me gusta, ahí puedes dejar lo que te plazca. Mala cosa, mala cosa. La paja ajena, el ojo propio ¿cómo era eso? Ver la paja en el ojo ajeno pero no en el tuyo...y luego dices. Sin sentidos. No te esperaré en septiembre del año que viene. Será...

Transcripción de sueño de media tarde

Poeta Gibran



Una buena amiga me ha hablado de una persona que no conocía, poeta, Khalil Gibran. Fue después de ver una película en versión original, Jane Eyre, a mí me gustó muchísimo, las conversaciones, miradas, silencios, y ya nos pusimos filosóficas y místicas entre vino dulce y rioja en un bar en el centro de la ciudad; y salió este nombre.
Este señor que fue poeta, pintor, ensayista y otras cosas emigró a EEUU con 11 años, pero dicen que antes del viaje su abuelo lo instruyó en el conocimiento del arte y el saber universal. Qué envidia. Esas cosas no se nos enseñan aquí a no ser que tú mismo muestres interés ya de mayorcito. Lo que se me quedó de él fueron frases, pensamientos que comparto, creo que me han salido un par de alas invisibles al leerlo.

“Let there be spaces in your togetherness, And let the winds of the heavens dance between you. Love one another but make not a bond of love: Let it rather be a moving sea between the shores of your souls. Fill each other's cup but drink not from one cup. Give one another of your bread but eat not from the same loaf. Sing and dance together and be joyous, but let each one of you be alone, Even as the strings of a lute are alone though they quiver with the same music. Give your hearts, but not into each other's keeping. For only the hand of Life can contain your hearts. And stand together, yet not too near together: For the pillars of the temple stand apart, And the oak tree and the cypress grow not in each other's shadow.”  

" Dejad que haya espacios en vuestra cercanía, y dejad que los vientos del cielo dancen entre vosotros. Amaos el uno al otro, pero no hagais del amor una atadura. Que sea, más bien, un mar movible entre las costas de vuestras almas. llenaos uno al otro vuestras copas, pero no bebais de la misma. Daos del uno al otro vuestro pan pero no comais del mismo trozo. cantad y bailad juntos y estad alegres, pero que cada uno de vosotros sea independiente. Las cuerdas de un laúd están solas aunque tieblen con la misma música. Dad vuestro corazón, pero no para que vuestro compañero lo tenga. Porque solo la mano de la vida puede contener los corazones. Y estad juntos, pero no demasiado juntos. Los pilares del templo están aparte, y ni el roble crece bajo la sombra del ciprés ni el ciprés bajo la sombra del roble."

Feminismo de Mary Wollstonecraft



Cuando nombramos a Mary Shelley a todos nos viene a la cabeza Frankenstein, aunque escribió otras novelas, lo que quiere decir que fue una mujer culta y cultivada de su época, nacida en 1797. También fue filósofa y dramaturga. Pero no es de extrañar dado los padres que tuvo, el filósofo y político William Godwing y la filósofa feminista Mary Wollstonecraft. Por cierto que su marido fue poeta y también filósofo (parece que todos en la época lo eran, habrá que seguir ejemplo), del que fue editora.
Me centro en su madre, precursora del feminismo, aunque esa palabra no se usó hasta 1850, dijo algo parecido a que las mujeres no son por naturaleza inferiores a los hombres, pero que lo parecen porque no reciben la misma educación. Defendía la igualdad y la razón.  Eso lo dijo una señora inglesa en el siglo XVIII. Yo no sé en qué momento de la historia se torció la cosa pero en el siglo XX ha ido a peor. ¿Por qué? Me vienen a la cabeza imágenes de los años 50 americanos, donde las señoras cocinaban riquísimas tartas de manzana y quedaban en casa de sus amigas a discutir sobre un nuevo producto de limpieza o algún potingue mágico para estar más guapas de cara a sus maridos. Tenían suerte si el marido las dejaba leer algo aparte de revistas culinarias. También se me vienen a la cabeza imágenes de mi abuela mientras paseaba con mi abuelo, con carabina. No hace tanto de esto. Mi abuela quería ser enfermera y su padre le dijo que una mujer no tenía que estudiar, que era malo. Mi abuela quiso poner un negocio en el pueblo y mi abuelo no la dejó porque estaba mal visto. Así que mi abuela tuvo que aguantarse con ser la hija de y la esposa de. Y como ella, la mayoría. No trabajes, no discutas, ponte medias, que no se te vea la rodilla, la sopa está sosa, no leas tanto. Sin embargo, Mary Wollstonecraft, allá en la Inglaterra de ese fantástico siglo, tuvo tres romances y animó a una de sus hermanas a abandonar a su marido. No es que todo fuera fácil en su época, su propio padre maltrataba a su madre y sufrió rechazo social. Pero ¿qué pasó? Que Mary fue valiente, y no fue fácil. Puso una escuela y posteriormente fue una instittutriz de una rica familia irlandesa (en mis libros de adolescencia todas mis heroínas eran institutrices). Y como tal heroía se cansó de trabajar en lo que se suponía que debía trabajar una mujer, que solo era enseñar a niños, así que montó su propia aventura y se fue a Londres para ser autora y traductora. Y en su valentía se atrevió a amar a un hombre casado, no le salió bien y huyó a Francia. Escribió Vindicación de los derechos de la mujer y quería poner en práctica todo lo que pensaba. Pero se enamoró de un aventurero americano y tuvo una hija, fue presa de sus propias ideas y su marido la dejó por convertirse en maternal y casera. Volvío a Londres y tras una época deprimida e intentos de suicidio volvió a escribir y a entrar en círculos intelectuales donde conoció a su tercer amor, Godwing, con quien tuvo una apasionada y breve historia, de la cual nació su segunda hija y murió tras el parto.

Mary nos deja una obra para pensar, nos dice que las mujeres tenemos que contribuir a la sociedad. Defiende que la razón y los sentimientos deben servirse el uno del otro, y no actuar independientemente, pues así sólo traen destrucción.

Me quedo con su arrojo y falta de miedo, no importa lo que piensen los demás. Si hay que luchar, se lucha. Y también uno se equivoca, es preso de sus miedos e ideas. Todos tenemos fantasmas y cadenas. A veces cuesta soltarse. 
Hoy en día practicamente todos defendemos la igualdad, hay muchas cosas ganadas, pero mi buena amiga Cristina me dice que aún queda tanto por hacer...volveré otro día a exponer sus ideas.

Paseo por un monasterio al sur

























Muelle de Alicante




En la soledad de un día angustioso decidió ir a una bonita plaza de la ciudad a calentarse al sol y leer un libro. Buscó un banco agradable y solitario, lejos de los ruidos de los niños, entre las sombras y luces de las enormes ramas de un árbol. Entre línea y línea vagaba por paisajes japoneses y recreaba escenas y diálogos de unos personajes bien hechos, personajes que sufrían. Un señor mayor se sentó a su lado y la miró, le sacó conversación. - Hace un bonito día ¿verdad?- Ella no sabía si contestar cortésmente y largarse o callarse, pero vio que el hombre tenía la cara agradable, sólo buscaba algo de compañía, así que cerró el libro y decidió contestarle. Tras un minuto de charla el hombre le dijo que era muy guapa y que si quería acompañarlo a su habitación, que vivía en un edificio de apartamentos a la vuelta de la esquina. Ella no supo que decir ¿le daba las gracias? ¿le mandaba a la mierda? Le dijo que no, él le dijo que le pagaría. - ¡Lo que faltaba! Ahora se cree que soy una fulana - pensó. Así que se levantó muy digna y se fue buscando otro banco. Le dio pena el hombre, pero era el peor día que había podido escoger para tal escenita. Con paso ligero se fue camino del muelle y mirando el mar se puso a derrarmar sus lágrimas escondida de ojos ajenos tras las gafas de sol.

jueves, 8 de diciembre de 2011

Sentido Común en huelga



Solicito audiencia con el Sentido Común - no está disponible ahora - es urgente, por favor - lo siento, es el último mes el año - hace meses que lo espero - está de vacaciones, lo siento - no lo entiende, necesito verlo ahora mismo - si lo desea puede recibirla el Consumismo, es un buen sustituto - no quiero ver al señor Consumismo, quiero ver al Sentido Común - le diré la verdad, está en huelga, no va a volver de momento - ¿por qué? - Consumismo y Banca querían formar coalición con él - eso es imposible - por eso se puso en huelga, se sentía coaccionado, pero no se preocupe, Consumismo la verá enseguida - no quiero que me vea, él y la Banca ya tienen mi vida, por eso quiero que vuelva Sentido Común - vaya, lo siento, en tal caso la animo a ponerse usted misma en huelga, allí tiene la cola de espera.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

El barrio sin hilos (Veinte días en Mali)



Bamako, finales de enero. Mientras en Europa los termómetros están congelados, en Malí está empezando la estación seca, donde muchos días se superan los cincuenta grados. Tres compañeros de la ONG, junto con el padre Emilio, visitamos en barrio sin hilos, uno de los más pobres de la capital. Dejamos en coche a la entrada y nos internamos en él andando.

Las casas son chozas de adobe, con un avance de palos retorcidos y paja, en un intento de dar sombra. Las calles no están asfaltadas, y a un lado, un canal de aguas fecales nos acompaña, al igual que su olor. Un revuelo de niños envuelve cada paso que damos. Ríen, gritan, dicen algo como cubagu, o tubagu...

No nos piden. Conocen al padre Emilio. Saben que venimos a ayudar, pero que no somos turistas. A nuestro paso la gente sale a la entrada de sus casas y nos clavan sus miradas. Cuando te fijas en alguno de ellos, te responde con una sonrisa y un saludo.

- ¿Veis lo que os dije antes? - comenta el padre Emilio-. Los morenos aquí, por muy pobres que sean, cuidan mucho la limpieza de sus cuerpos y de su ropa.

Me quedo pensando en la palabra moreno. Es el primer día que piso África y quiero saber la forma más correcta de referirme a ellos: moreno, negrito, negro, de color...

Un niño pequeño se me acerca con una camiseta del Barça, y me vuelve a repetir entre risas, en tono de burla: tu ba gu, tu ba gu, tu ba gu, y, como si fuese a salir corriendo detrás de él, se aleja sin dejar de reír.

- ¿Qué quiere decir tubagu?- le pregunto al padre Emilio.

- Lo que dice es TUBABU, que quiere decir blanco.

Autor: José Antonio Borrero. Libro Veinte días en Malí.
ONG Amigos de Malí. Twitter: @ONGAmigosdeMali



¿La misma piedra?


Todo bicho viviente (ser humano) con dos dedos de inteligencia (poco probable) sabe que no se debe tropezar con la misma piedra (ja ja ja ja ja).

Las piedras son distintas, pero tropezamos igual, ¿por qué?
No es porque seamos idiotas, no, es porque queremos volver a intentarlo, y eso no está mal.

¿Hay que tener cuidado? ¿Hay que arriesgarse? ¿Hay que darle una patada a la piedra? Bueno, eso depende de cada persona, pero lo más sensato es ir a por la piedra, si si, a por ella, machácala, salta encima, píntala, haz lo que te de la gana con ella. Probablemente venga otro y te la tire a la cabeza. Pero lo a gusto que se queda uno con haberlo intentado, pues sí, hay que arriesgarse.
Nos caeremos pero qué más da, si luego vamos a levantarnos, y si nos cuesta pues para eso está el vino blanco, las cervecitas, los amigos y el taichi. Ah ¿qué no has hecho taichi? Yo tampoco, pero yoga y pilates también sirven, yo tampoco lo he probado. ¿Bici? ¿Spinning? Uf, cuidado. También vale sesión de spa con masaje incluído o tener un blog.
Cosas a recordar: no perder el sentido del humor, aunque duela, es lo más importante, reírte de la piedra, reírte de tí mismo, reírte de las pamplinas. Y no forzar el desprenderte de tu afición-dependencia-gusto-paranoia por la piedra si has tropezado y la has liado "parda", eso no sirve y es contraproducente, así que tranquilo, acepta lo que sientes y poco a poco todo volverá a su sitio.

Dedicado a todas las piedras pasadas, presentes y futuras. (las futuras mejor no os deis por aludidas, en realidad prefiero dejar de tropezar, todo era mentira).

No podíamos ser agua

Estaba claro que no podíamos ser agua
que lo que sientes no puede verse desde aquí
unas palabras de aquella forma interpretada
no tienen vida no, ni tienen donde ir.
Lo has olvidado
la vida crece entre los matices
se esconde siempre lo que no dices
para hacerse de rogar.
Un día claro y aquellas cosas que no viviste
vienen hoy para decirte
que la fiesta empiece ya.....(...)
Y necesitas decirle que no a los miedos
verás, puedo enseñarte lo que yo prefiero
unas gotitas de ahí de amor del bueno
mi amor
no te preocupes, yo besaré primero (...)

martes, 6 de diciembre de 2011

Voces

Mis amigos me dicen: no no no no no
El duende verde me dice: si si si si si
El duende rojo me dice: ja ja ja ja ja
Yo digo: bla bla bla bla bla
Y tú no dices nada

Joe olía a ovejas



Algunas de la niñas internas dormían a cinco kilómetros del colegio,  en una casona llamada "La granja". Los días de lluvia, es decir, casi todos en Irlanda, el jardinero del castillo iba a recogerlas en un coche que olía a oveja y daba varios viajes. A la española de trece años le daba miedo el tal Joe. Era el único hombre que se veía en todo el recinto. Tendría unos 50 años, le faltaban dos dientes, el resto los tenía amarillos, olía a whisky y tabaco. También olía a oveja, como el coche. Llevaba botas de jardinero que en algún momento fueron verdes, ahora eran marrones. Joe siempre sonreía a las niñas. Cabían siete en el coche. Se rifaban entre ellas para no ir en el asiento delantero. Casi siempre perdía la española y Joe le sonreía. Al sentarse la falda se le subía y la rodilla quedaba al descubierto, el hombre las miraba y ponía su mano sobre ellas. Hacía movimientos con la cabeza de la rodilla a la carretera fangosa y a la cara de la niña. Sus ojos se volvían brillantes y charlaba sin parar, una plática animada de la cual ella no entendía nada. Sólo oía a su corazón latir con fuerza y se lamentaba de no haberse puesto leotardos. Joe escupía al hablar y sacaba la lengua a menudo relamiéndose el labio. Joe era un cerdo y olía a ovejas.

Mimos



Alicia tenía un momento bajo ese día y decidió que quería un mimo, sabía de quién lo quería exactamente y fue a buscarlo, pero no lo encontró. Ya le ha había pasado otras veces. - joder - se lamentó. Sólo quería un mimo-. Buscar mimos por la vida no es cosa fácil, pensó. Porque no vale cualquier mimo, no te sirve un mimo cualquiera ni el mimo del vecino, a veces necesitas un mimo especial y esperas que se te dé porque tú así lo harías. Pero Alicia se dio cuenta que los mimos parece que se venden, no se regalan. Los mimos inesperados o de sorpresa están muy bien, pero qué pasa cuando realmente necesitas uno. ¿No tiene ojos en la cara? ¿No tiene un corazón que late? Ni siquiera había que intuir, lo dijo claramente: - quiero un mimo, préstamelo y te lo devolveré, regálamelo y te regalaré-. Y se quedó esperándolo.

Noches terribles



Hay noches terribles ¡TERRIBLES! El sueño llega cargado de reproches, de sensaciones rancias y olvidadas, de fango que se te mete en los pies. Se mezclan personas y es una lucha con tu yo escondido por despertar y querer otro día diferente, a veces las noches no son de descanso ni reparadoras, son agujas que perforan tu piel para hacerte saber que te duele, te retuerces y la noche se ríe de ti porque no puedes hacer nada, porque el sol no saldrá antes. Juega a desvelarte a un estado donde no puedes ver con claridad ni puedes dormir profundamente, ahí es donde forma una tela de araña a tu alrededor para cazarte. Te quiere dar la vuelta y sacar la ponzoña para alimentarse de ella. No sé quién será ese dios de esas noches terribles que disfruta con la angustia, te exprime y te deja seco de cualquier emoción.

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